VENEZUELA - EL PRECIO DE LOS CELULARES SE DISPARA HASTA UN 40% SEGÚN LA FORMA DE PAGO CONSUMIDORES DENUNCIAN ABUSO DE COMERCIOS POR LAS OFERTAS DE SOLO EN DIVISAS
Caracas, Venezuela – En la capital venezolana, la adquisición de un teléfono móvil se ha convertido en un laberinto financiero para los consumidores. Los precios varían drásticamente según la forma de pago: dólares, bolívares, o aplicaciones de crédito, generando confusión y sobreprecios. Zulay*, una residente local, experimentó un aumento del 60% en el precio de un celular al intentar pagar en bolívares, mientras que Carlos* pagó un 40% más al usar una aplicación de financiamiento. Este fenómeno, impulsado por la dolarización informal y la inflación, obliga a los ciudadanos a sopesar cuidadosamente sus opciones, o a optar por reparar sus dispositivos existentes. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad económica y la accesibilidad a la tecnología en el país.
Frente a las brillantes vitrinas de los centros comerciales caraqueños, los compradores ya no solo comparan modelos de celulares, sino también las intrincadas tarifas que fluctúan según el método de pago. Esta práctica, donde los precios se muestran inicialmente en dólares pero aumentan significativamente al pagar en bolívares o mediante aplicaciones de crédito, ha transformado la compra de un celular en una tarea ardua.
"A mi papá se le dañó su celular y vine a comprarle uno, lo que me sorprendió es que un teléfono que estaba marcado en $100 aumentó a $160 porque el pago lo haría en bolívares. Pero eso no fue todo, cuando pregunté si podía utilizar Cashea me dijeron que sí, pero el precio aumentaba a $200. Al final no pude comprar nada", relató Zulay* a Crónica Uno, tras salir de una tienda de tecnología en Sabana Grande.
Carlos*, quien recientemente adquirió un celular a través de una aplicación de financiamiento, explicó: "Hay que sacar bien las cuentas, porque los bolívares no valen nada, así que es preferible gastarlos y guardar los dólares para estrictas emergencias. Yo me compré un Samsung A56 y en todos lados si lo pagaba en dólares me costaba $320, aquí me costó $448, pero lo estoy pagando en cuotas y en bolívares".
Ante esta realidad, muchos venezolanos recurren a reparar o "repotenciar" sus teléfonos usados para prolongar su vida útil. Josefa*, una pensionada, optó por cambiar la batería de su antiguo Redmi en lugar de comprar uno nuevo, dada su limitada capacidad económica.
La dolarización informal de la economía venezolana, donde los comercios fijan precios en dólares para protegerse de la inflación y la depreciación del bolívar, ha llevado a este esquema de sobreprecios. Este recálculo constante, según analistas, podría interpretarse como un "impuesto a la precariedad" para aquellos sin acceso a divisas.
Fuentes:
Con información de Crónica Uno.
*Nombres han sido modificados para proteger la privacidad de los individuos.
