SIRIA - TRAS INSURRECCIÓN ALAWITA, EL GOBIERNO DE AHMED AL-SHARAA OFRECE AMNISTÍA A EXCOMBATIENTES Y AYUDA A LA COMUNIDAD, PERO LA PARTICIPACIÓN DE FADI SAQR GENERA CONTROVERSIA
QARDAHA, Siria – En un intento por reconciliarse con la comunidad alawita tras una insurrección en marzo que dejó cientos de muertos, el nuevo gobierno de Siria, liderado por el Presidente Ahmed al-Sharaa, ha implementado un programa de amnistía y ayuda económica. Sin embargo, la iniciativa ha generado controversia debido a la participación de figuras con historiales bélicos y acusaciones de violaciones de derechos humanos, como Fadi Saqr, excomandante de milicias pro-Assad. Las medidas, que incluyen la liberación de detenidos y la reparación de viviendas dañadas, buscan asegurar la lealtad de los alawitas y demostrar el compromiso del presidente al-Sharaa de gobernar para todos los sirios. A pesar de estos esfuerzos, la desconfianza persiste y muchos alawitas consideran que las acciones son insuficientes para abordar la pobreza y la inseguridad en la región costera.
Khairallah Dib, un alawita que se escondía tras la insurrección de marzo, recibió una amnistía y ahora dirige una cafetería en Qardaha gracias al apoyo del gobierno. "Decidí hacer algo por el futuro", declaró Dib. La iniciativa gubernamental ofrece ayuda financiera, empleos y servicios médicos a cientos de alawitas, incluyendo a excombatientes que prometieron no volver a luchar.
Hassan Soufan, miembro del Comité Supremo para la Preservación de la Paz Civil, reconoció la controversia que genera la cooperación con antiguos miembros del régimen de Assad, pero defendió la necesidad de avanzar. "El pueblo sirio debe seguir adelante. Eso no significa aceptar los grandes crímenes que tuvieron lugar. Aquellos que cometieron crímenes graves deben rendir cuentas. Pero la gran mayoría de los sirios son inocentes", afirmó Soufan.
Sin embargo, la participación de figuras como Fadi Saqr, un excomandante de milicias pro-Assad acusado de masacres, ha suscitado críticas. Osama Othman, quien ayudó a sacar miles de fotografías de víctimas de las prisiones de Assad, cuestionó la legitimidad de perdonar a quienes cometieron crímenes atroces.
El Comité también ha liberado a cientos de soldados de la era de Assad y ha facilitado visitas familiares a prisioneros. Una madre de tres exsoldados encarcelados relató el dolor de ver a su hijo a través de un cristal, pudiendo solo entregarle ropa interior. "Aún no han visto la nueva Siria", lamentó la mujer.
A pesar de la amnistía, las preocupaciones persisten entre los alawitas. Las manifestaciones recientes exigiendo la descentralización del poder y la liberación de detenidos han sido dispersadas por la fuerza. Wael Hasan, un agricultor cuya casa fue incendiada, cree que la justicia y la ley deben ser prioritarias para lograr una coexistencia pacífica. "En el fondo, estamos listos para ello. Pero ahora mismo se siente lejano porque la justicia y la ley deben ser lo primero", dijo Hasan.
La eficacia de las medidas del gobierno como base para la reconciliación y la estabilidad a largo plazo sigue siendo incierta.
Fuentes:
- Con información de Reuters.
