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EE.UU. - TRUMP AUTORIZA OPERACIONES DE LA CIA Y NEGOCIACIONES SECRETAS CON MADURO MIENTRAS DESPLIEGA FUERZA MILITAR EN EL CARIBE

 

Washington, D.C. – En una escalada multifacética de la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha autorizado una serie de medidas que combinan operaciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) con la reapertura de negociaciones extraoficiales, según fuentes informadas sobre el asunto. Este movimiento se produce en paralelo a un significativo despliegue militar en el Caribe, que incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford y 15,000 tropas, en lo que se ha denominado "Operación Southern Spear". La administración Trump justifica estas acciones como una estrategia para combatir el narcotráfico y promover una transición democrática en Venezuela, aunque críticos cuestionan la legalidad y la efectividad de algunas tácticas. La designación inminente del "Cartel de los Soles" como organización terrorista añade otra capa de complejidad a la situación.

 

Aunque la Casa Blanca ha intensificado la presión militar y las acciones encubiertas, también ha reanudado los canales de comunicación secretos con el gobierno de Maduro, después de haberlos suspendido previamente. El propio presidente Trump reconoció la posibilidad de estas conversaciones, afirmando: "Puede que tengamos algunas discusiones con Maduro, y veremos cómo resulta eso".

 

Las operaciones encubiertas de la CIA, aprobadas por Trump, tienen como objetivo "preparar un campo de batalla" para acciones futuras, según el informe de The New York Times. Las opciones consideradas incluyen operaciones de sabotaje, ciberataques, guerra psicológica y operaciones de información. Aunque no se han autorizado fuerzas de combate en el terreno, el Pentágono ha estado elaborando listas de posibles objetivos, incluyendo instalaciones de narcotráfico y unidades militares cercanas al círculo íntimo de Maduro.

 

El despliegue militar en el Caribe, que representa la acumulación naval más grande desde la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, busca ejercer presión adicional sobre el gobierno venezolano. "Estamos comprometidos a apoyar al pueblo venezolano y a restaurar la democracia en su país", declaró un alto funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato.

 

Sin embargo, la estrategia de Trump ha generado controversia. Los ataques contra embarcaciones sospechosas de traficar drogas han resultado en la muerte de al menos 83 personas, y oficiales militares han admitido en reuniones a puerta cerrada con el Congreso que el cargamento real de los botes era cocaína, lo que ha suscitado críticas sobre la falta de autorización del Congreso y el riesgo de atacar a civiles. Expertos legales han cuestionado la legalidad de estas acciones, argumentando que podrían violar el derecho internacional y las leyes estadounidenses.

 

Con un final aún incierto, la Casa Blanca parece apostar por una estrategia de escalada multifacética que combina la presión militar y la diplomacia secreta, dejando todas las opciones abiertas, incluida la posibilidad de una intervención militar directa.

 


Fuentes:

 

Con información de The New York Times.

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