Venezuela: Mujer Condenada a 23 Años de Prisión por Asfixiar a su Hija Recién Nacida
Una mujer venezolana, Yolanda Rujano Bustamante (31 años), ha sido sentenciada a 23 años de prisión por el homicidio intencional calificado con alevosía por motivos fútiles de su hija recién nacida. La Fiscalía 8ª de Mérida presentó las pruebas suficientes para que el Tribunal 3° de Juicio del estado Mérida dictara la condena el pasado 5 de junio de 2025, según informó el Ministerio Público.
El crimen, ocurrido el 5 de febrero de 2016 en el barrio San Isidro del municipio Arzobispo Chacón, estado Mérida, es un caso escalofriante. Rujano Bustamante dio a luz a su bebé en su casa durante la madrugada mientras dormía. Tras cortar el cordón umbilical, la madre cometió el acto inhumano de asfixiar a la recién nacida con una blusa elástica, colocándola alrededor del cuello de la pequeña.
Posteriormente, la mujer introdujo el cuerpo de la niña en un bolso y lo arrojó al río Canaguá. Un habitante de la zona encontró el cuerpo el mismo día y alertó a las autoridades policiales.
Las pruebas forenses fueron contundentes. Los exámenes determinaron que el material genético sanguíneo encontrado en la bebé coincidía con el de Rujano Bustamante. Esta evidencia irrefutable llevó a la aprehensión de la mujer, quien fue puesta a disposición del Ministerio Público.
Rujano Bustamante fue privada de libertad en la audiencia de presentación, y nueve años después, el juicio culminó con la condena. Cumplirá su sentencia en la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas en Mérida.
Este caso destaca la necesidad de atención a la salud mental materna y de apoyo a las mujeres durante el embarazo y el postparto. También pone de manifiesto la importancia de la investigación judicial y la efectividad del sistema de justicia en llevar ante la ley a quienes cometen actos tan atroces. La condena, aunque no puede revertir la tragedia, sirve como un recordatorio del peso de las acciones y la búsqueda de justicia para las víctimas de crímenes tan horribles.
