México: Asesinato del Alcalde de Tacámbaro Sacude a Michoacán
La violencia en México ha vuelto a golpear duramente a la vida política local. La noche del 5 de junio de 2025, Salvador Bastida García, presidente municipal de Tacámbaro, Michoacán, fue asesinado a balazos junto con uno de sus escoltas, Pastor Cortez Álvarez, un policía de la Guardia Civil. El ataque, que tiene todas las características de una emboscada, ocurrió cerca de la medianoche cuando el alcalde regresaba a su domicilio en la calle Fuerte de Loreto, colonia Centro.
Según los reportes, hombres armados atacaron la camioneta en la que viajaba Bastida García, causándole heridas graves que le costaron la vida a pesar de los esfuerzos médicos en el hospital María Zendejas. Su escolta, Cortez Álvarez, también falleció en el lugar.
Hasta el momento, las autoridades no han registrado ninguna detención en relación con este doble homicidio, generando una profunda preocupación por la impunidad que rodea a estos crímenes. La falta de avances en la investigación es un golpe más a la confianza pública en las instituciones de seguridad y justicia.
Este trágico suceso se suma a la alarmante lista de asesinatos de funcionarios y políticos en México, un problema que ha plagado los procesos electorales y la administración pública durante años. Michoacán, junto con estados como Guerrero, Veracruz, Guanajuato y Oaxaca, es particularmente vulnerable a este tipo de violencia, donde la presencia del crimen organizado y la lucha por el control territorial son factores cruciales.
Las estadísticas revelan una realidad preocupante: un número significativo de alcaldes, exalcaldes y aspirantes a cargos públicos han sido víctimas de homicidios dolosos en los últimos años. La mayoría de estos ataques son ejecutados con armas de fuego y muestran una planificación logística minuciosa, incluyendo el seguimiento de las rutinas de las víctimas. Los domicilios y las vías públicas se han convertido, lamentablemente, en los escenarios más comunes de estos crímenes.
La recurrencia de estos hechos pone de manifiesto la gran vulnerabilidad de los gobiernos municipales, que a menudo se encuentran en la línea de fuego de los grupos criminales, con recursos limitados y cuerpos de seguridad a menudo insuficientes para enfrentarse a la amenaza.
El gobierno municipal de Tacámbaro ha expresado su consternación y ha pedido apoyo a las autoridades federales y estatales para esclarecer este "doloroso acontecimiento" y lograr justicia. Además, se están implementando medidas para reforzar la seguridad en el municipio, una respuesta urgente a la necesidad de proteger a los servidores públicos y garantizar la gobernabilidad en un contexto de creciente inseguridad. La situación en Tacámbaro y en Michoacán en general exige una respuesta contundente de las autoridades para combatir la violencia y asegurar la paz y la seguridad de sus ciudadanos.
