Israel: Ataque Relámpago de Israel a Irán Desata Contraofensiva con Misiles; Temor de Escalada Regional
En un giro dramático de los acontecimientos, Israel lanzó un ataque aéreo masivo contra instalaciones nucleares iraníes y altos mandos militares el viernes, desencadenando una inmediata y furiosa respuesta de Teherán con una lluvia de misiles balísticos sobre territorio israelí. El enfrentamiento, que ha dejado un saldo de al menos 21 heridos en Israel, según el ejército israelí (IDF), ha generado un temor generalizado a una escalada regional de consecuencias impredecibles.
El IDF, en un comunicado sin precedentes, anunció el inicio de la “Operación León Ascendente”, un despliegue de más de 200 aviones de combate que lanzaron más de 330 municiones sobre más de 100 objetivos en territorio iraní. Entre los objetivos se encontraban instalaciones de enriquecimiento de uranio, científicos nucleares y, según el portavoz del IDF, el general de brigada Effie Defrin, importantes líderes militares iraníes. Defrin confirmó la eliminación de figuras claves del régimen como el Jefe de Estado Mayor, Mohammad Bagheri; el Comandante de la Guardia Revolucionaria, Hossein Salami; y el Jefe del Comando de Emergencias, Gholamali Rashid. La afirmación aún no ha sido confirmada de manera independiente.
La operación israelí, calificada por el primer ministro Benjamin Netanyahu como preemptiva y necesaria para la supervivencia de Israel, se basó en información de inteligencia que, según el gobierno israelí, apuntaba a un plan iraní para destruir el Estado de Israel. Este plan, según Defrin, incluía la carrera de Irán hacia una bomba nuclear, un aumento significativo en su arsenal de misiles balísticos y la continua financiación y apoyo de grupos proxy en toda la región que actúan contra Israel.
La respuesta iraní no se hizo esperar. Docenas de misiles balísticos, estimados en alrededor de 100 por funcionarios israelíes, fueron lanzados desde Irán en dos oleadas, alcanzando varios puntos de Israel. Si bien el sistema de defensa antimisiles israelí, el “Cúpula de Hierro”, interceptó la mayoría de los proyectiles, algunos lograron impactar en estructuras, causando daños y dejando al menos 21 personas heridas, dos de ellas en estado grave. Imágenes y videos difundidos en redes sociales mostraron edificios dañados e incendiados en Tel Aviv y otras ciudades.
Además de los misiles, Irán lanzó más de 100 drones hacia Israel. El IDF reportó haber interceptado la gran mayoría.
La Casa Blanca confirmó que Estados Unidos colaboró en la intercepción de algunos de los misiles iraníes y que tropas estadounidenses en Irak y Siria fueron trasladadas a refugios durante el ataque. El Secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos no participó en la ofensiva israelí, pero advirtió a Irán contra ataques a intereses o personal estadounidenses.
El ex presidente Donald Trump, a través de su plataforma Truth Social, comentó sobre la situación, señalando que había dado a Irán "oportunidad tras oportunidad" para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear, pero que estos lo habían desaprovechado. La escalada de violencia se da en medio de esfuerzos diplomáticos liderados por Trump para un nuevo acuerdo nuclear con Irán, esfuerzos que ahora se ven en grave riesgo de colapsar. Algunos medios iraníes sugieren que Teherán podría no participar en las conversaciones programadas para el domingo.
La reacción internacional ha sido de profunda preocupación. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, instó a la desescalada, calificando la acción israelí como unilateral y enfatizando la necesidad de que aliados clave, incluyendo Estados Unidos, trabajen para controlar la situación. Aunque se descarta un conflicto nuclear inmediato, el temor a una escalada regional sigue siendo palpable, particularmente considerando la posibilidad de que grupos apoyados por Irán, como los hutíes en Yemen, puedan unirse a la represalia, ampliando el conflicto más allá de Israel e Irán.
Analistas militares advierten sobre la capacidad de Irán para lanzar ataques contra objetivos estadounidenses en la región, incluyendo bases militares y buques de la Quinta Flota de la Marina de los Estados Unidos. La situación se presenta como un punto crítico en la larga disputa entre Israel e Irán, con implicaciones globales de gran magnitud.
