Crisis en Estados Unidos: fuerte represion tras Despliegue de la Guardia Nacional con Enfrentamientos y Protestas Masivas en Los Ángeles
Los Ángeles, California – Los Ángeles vive una escalada de tensión y violencia tras la decisión del presidente Donald Trump de desplegar 2.000 miembros de la Guardia Nacional en la ciudad, a pesar de la férrea oposición del gobernador Gavin Newsom y la alcaldesa Karen Bass. Las protestas, iniciadas tras las redadas de inmigración del ICE, se han intensificado, resultando en violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.
El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) declaró una protesta frente al Centro de Detención Metropolitano como una asamblea ilegal, autorizando el uso de municiones menos letales. Imágenes de la escena muestran gases lacrimógenos y el lanzamiento de proyectiles contra los manifestantes, muchos de los cuales respondieron lanzando objetos a la policía. Se reportan varias detenciones. Aproximadamente 300 miembros de la Guardia Nacional ya están desplegados en tres puntos de la ciudad, pero su rol ha sido principalmente perimetral, a diferencia de la policía y agentes federales que sí han intervenido directamente en los disturbios.
La situación ha escalado aún más con la noticia de que aproximadamente 500 infantes de Marina de servicio activo están "preparados para desplegarse", según el Comando Norte de EE. UU. (NORTHCOM). Este anuncio, a pesar de que aún no se ha ordenado su despliegue, representa una escalada significativa en la respuesta federal, particularmente dado que ocurre contra la voluntad de las autoridades locales. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya había insinuado la posibilidad de un despliegue de infantes de Marina el sábado. El "zar de la frontera", Tom Homan, incluso ha declarado a NBC News que funcionarios de California podrían ser arrestados si continúan oponiéndose a la operación federal.
La exvicepresidenta Kamala Harris condenó enérgicamente el despliegue de la Guardia Nacional y las redadas del ICE, calificándolos como parte de la "agenda cruel y calculada" de Trump para sembrar pánico y división. Destacó su apoyo a los manifestantes, enfatizando que las protestas pacíficas son una herramienta fundamental en la lucha por la justicia.
Los disturbios se extendieron a las autopistas, con miles de manifestantes bloqueando la autopista 101, causando importantes interrupciones de tráfico. La policía declaró varias asambleas ilegales y realizó múltiples arrestos. Videos muestran el incendio de vehículos, incluyendo al menos dos automóviles autónomos, en medio de la protesta. Una fuente policial de alto rango advirtió sobre la posibilidad de una "noche difícil", citando la intensificación de la violencia durante las horas nocturnas y la presencia de "manifestantes profesionales" que buscan el enfrentamiento.
La alcaldesa Bass, quien intentó sin éxito convencer a Trump de no desplegar la Guardia Nacional, expresó su preocupación por el miedo y el caos generados por la situación, enfatizando que las protestas, aunque legítimas, deben mantenerse pacíficas. Una coalición de 22 gobernadores demócratas también condenó el despliegue, calificándolo como un abuso de poder y un precedente peligroso.
La situación en Los Ángeles es extremadamente volátil, con la posibilidad de una intensificación de la violencia y una respuesta aún más contundente por parte del gobierno federal. Los próximos días serán cruciales para determinar la evolución de esta crisis.
