Israel: Netanyahu confiesa financiación encubierta a Hamás; Gaza bajo control total como objetivo final
En un giro sorprendente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admitió públicamente este miércoles la veracidad de las investigaciones que revelaban la financiación encubierta de Hamás por parte de su gobierno. Durante su primera conferencia de prensa en cinco meses, Netanyahu confirmó que su gabinete de seguridad aprobó por unanimidad permitir que Qatar transfiriera aproximadamente 30 millones de dólares mensuales a Gaza, fondos que terminaron en manos del brazo armado de Hamás.
Esta confesión, que contradice declaraciones anteriores de Netanyahu calificando las acusaciones como "ridículas", arroja una nueva luz sobre la estrategia israelí en Gaza y genera interrogantes sobre la responsabilidad del gobierno en la escalada del conflicto. La investigación del Shin Bet, el servicio de inteligencia interior israelí, expuso el flujo de dinero, destapando una política que, según Netanyahu, buscaba fomentar un enfrentamiento civil entre Hamás y la Autoridad Palestina.
El anuncio de Netanyahu llega en medio de la ofensiva militar en curso en Gaza. El primer ministro no solo admitió la financiación a Hamás, sino que también declaró que el objetivo principal de Israel ahora es el control total del territorio, tanto militar como civilmente. "Tomaremos el control de Gaza y nuestro control de seguridad permanecerá allí para siempre. No habrá califato islámico en Gaza, ni de Hamás, ni de la Autoridad Palestina", afirmó.
Netanyahu reiteró su compromiso con el "plan Trump" para Gaza, una vez que el conflicto termine y Hamás sea expulsado. Este plan, según ha reiterado, incluye la desmilitarización completa de Gaza y la liberación de todos los rehenes. Tras el cumplimiento de estas condiciones, Israel pretende poner en marcha un proyecto para transformar Gaza en un complejo turístico de lujo bajo su control, con la opción de permitir la salida a los residentes que así lo deseen.
La confesión de Netanyahu sobre la financiación de Hamás y la ambiciosa meta de un control total sobre Gaza representan un cambio significativo en la narrativa del conflicto. Las implicaciones políticas y humanitarias de estas declaraciones son enormes, y generan preocupaciones adicionales sobre el futuro de la población palestina en Gaza y la posibilidad de una solución pacífica al conflicto. La comunidad internacional observa con atención la evolución de esta situación, exigiendo transparencia y responsabilidades.
