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¡China pone el cerdo en la mesa de la guerra comercial! EE. UU. se queda con las sobras



Washington, 2025 - La guerra comercial entre Estados Unidos y China, que parecía un fantasma del pasado, vuelve a asomar la cabeza, esta vez con una batalla en el plato: la carne de cerdo.

 

China ha cancelado un pedido de 12.000 toneladas de carne de cerdo estadounidense, un golpe al sector ganadero estadounidense que ha despertado la alarma en el país. Esta cancelación, la mayor desde la pandemia de 2020, se debe a los altos aranceles impuestos por China a la carne de cerdo estadounidense, un 172% que hace casi imposible competir en igualdad de condiciones con otros países proveedores, como Brasil, que han aprovechado la oportunidad para ofrecer carne a precios más bajos.

 

La decisión de China no solo perjudica a los productores estadounidenses, sino que también representa un cambio en el panorama comercial global. Estados Unidos, tradicionalmente uno de los principales proveedores de carne de cerdo para China, se ve relegado a un segundo plano mientras nuevos actores ganan terreno. El impacto es inmediato: las ventas semanales de carne de cerdo al exterior han caído a su nivel más bajo desde octubre, un dato alarmante para los productores estadounidenses.

 

La industria cárnica estadounidense, que ya venía enfrentando desafíos por los altos costos de producción y la competencia internacional, ahora se encuentra en un terreno hostil. La caída de las exportaciones podría traducirse en pérdidas millonarias, afectando a miles de empleos y a la estabilidad de las economías locales dependientes de esta industria.

 

A nivel político, la cancelación de China es una muestra de las tensiones persistentes entre Washington y Pekín. Mientras Trump insiste en mantener su política arancelaria como medida de presión, China responde con decisiones que golpean directamente a sectores clave de la economía estadounidense.

 

La incertidumbre se instala en la industria cárnica estadounidense. Si no se llega a un acuerdo comercial que alivie las tensiones, las exportaciones de carne de cerdo estadounidense podrían seguir reduciéndose, con la consecuente pérdida de mercados y la amenaza de una crisis económica en el sector. La pregunta que aún no tiene respuesta es: ¿quién pagará el precio final de esta guerra comercial? Por ahora, la carne de cerdo estadounidense ya ha comenzado a sentir sus efectos.

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