Wall Street se desmorona: un viernes negro en medio de la guerra comercial
Nueva York, Estados Unidos - El viernes 4 de abril de 2025, Wall Street se vistió de luto. Los principales índices bursátiles sufrieron una caída brutal, perdiendo miles de puntos en una jornada marcada por la incertidumbre y el miedo. La guerra comercial entre Estados Unidos y China, que ya había provocado tensiones en el mercado, escaló a un nuevo nivel, desatando un pánico que se sintió en las bolsas de todo el mundo.
El S&P 500 perdió 322,72 puntos, un 5,95%, y cerró en 5.073,80 unidades. El Nasdaq Composite, que se ha convertido en el símbolo de la innovación tecnológica, bajó 962,82 puntos, un 5,80%, y finalizó la jornada en 15.587,79 unidades. El Promedio Industrial Dow Jones, el indicador bursátil más antiguo y tradicional de Estados Unidos, cayó 2.237,52 puntos, un 5,52%, cerrando en 38.314,49 unidades.
Las pérdidas de esta jornada se suman a las ya significativas de la semana, que dejó un saldo de un 9,1% de caída en el S&P 500, un 10% en el Nasdaq y un 7,9% en el Dow Jones. Esta fue la mayor pérdida semanal desde marzo de 2020, cuando la pandemia de COVID-19 comenzó a paralizar la economía global. El Nasdaq incluso ingresó en un mercado bajista, mientras que el Dow Jones se encuentra en corrección.
El detonante de esta debacle fue la respuesta de China a los aranceles impuestos por Estados Unidos. Pekín anunció que respondería a las medidas estadounidenses con un arancel del 34% sobre todas las importaciones de productos estadounidenses a partir del 10 de abril. Esta represalia, que se suma a la escalada de la guerra comercial, ha generado una gran incertidumbre sobre el futuro de la economía global.
"El mundo ha cambiado, y las condiciones económicas también han cambiado", señaló Rick Rieder, director de inversiones de renta fija global en BlackRock. "El temor que golpea a los mercados financieros radica en lo que está por venir".
La pregunta que atormenta a los inversores es si la guerra comercial provocará una recesión global. Si esto ocurre, el valor de las acciones probablemente continuará cayendo. El S&P 500 ya ha perdido un 17% desde su máximo histórico alcanzado en febrero.
Donald Trump, quien parece imperturbable ante la situación, se dirigió a su campo de golf en Florida, desde donde escribió en redes sociales: "ESTE ES UN GRAN MOMENTO PARA HACERSE RICO".
Sin embargo, la Reserva Federal, el banco central de Estados Unidos, podría amortiguar el impacto de los aranceles en la economía reduciendo las tasas de interés, lo que podría estimular la economía animando a las empresas y familias a endeudarse y gastar. Pero la Fed tiene menos margen de maniobra de lo que desearía.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, advirtió que los aranceles podrían aumentar las expectativas de inflación, lo que sería más perjudicial que la inflación alta en sí misma. Esto podría provocar un ciclo vicioso de comportamientos que empeoren la inflación, lo que ya preocupa a los hogares estadounidenses, que se preparan para aumentos bruscos en sus facturas.
Mucho dependerá de la duración de los aranceles impuestos por Trump y de las represalias que implementen otros países. Algunos en Wall Street mantienen la esperanza de que Trump reduzca los aranceles después de obtener algunas "victorias" de otros países tras negociaciones. De lo contrario, muchos coinciden en que una recesión parece probable.
La incertidumbre reina en el mercado financiero. Los inversionistas, con sus carteras en jaque, se preguntan qué pasará en los próximos meses. La respuesta, por el momento, permanece en el aire.
