Venezuela: Sanciones de EE.UU. Ahogan las Exportaciones Petroleras en un 11,5%
Caracas, Venezuela, 1 de abril de 2025. - La sombra de las sanciones de Estados Unidos se cierne sobre la industria petrolera venezolana, provocando una caída del 11,5% en las exportaciones de crudo durante el mes de marzo. Este nuevo golpe a la economía del país sudamericano se da tras la imposición de un arancel del 25% a los compradores de petróleo venezolano por parte de la administración Trump, además de la cancelación de licencias clave para operar en el sector energético.
Las medidas, que buscan presionar al gobierno venezolano para que ceda en sus políticas, han tenido un impacto directo en las exportaciones, restringiendo las operaciones de empresas como Chevron y afectando la confianza de los compradores internacionales. La suspensión de la licencia para Chevron, que le permitía producir petróleo en Venezuela y exportarlo a Estados Unidos, ha sido un golpe certero al sector, con un plazo límite del 27 de mayo para que la compañía cese sus operaciones.
Las cifras revelan la magnitud del impacto de las sanciones: en marzo, solo 42 buques zarparon de aguas venezolanas, transportando 804.677 barriles diarios de crudo y combustible, así como 341.000 toneladas métricas de derivados del petróleo y petroquímicos. La disminución de las exportaciones petroleras en el mes de marzo fue del 7,8% respecto al mismo mes de 2024, registrando el promedio más bajo desde diciembre.
El efecto más palpable se ve en la disminución de los compradores de crudo venezolano. China e India, tradicionalmente importantes consumidores, han suspendido los cargamentos previstos para finales de marzo y abril, un claro reflejo de la incertidumbre y el temor a las consecuencias de las sanciones.
La caída en las exportaciones petroleras, principal fuente de ingresos de Venezuela, representa un nuevo golpe a la economía del país, que ya se encuentra debilitada por la crisis política y económica. La incertidumbre sobre el futuro de la industria petrolera y la presión internacional aumentan la complejidad de la situación, planteando un escenario de incertidumbre para el sector energético venezolano.
