República Dominicana: Un Testimonio de Fe en Medio de la Tragedia
Santo Domingo, República Dominicana - La discoteca Jet Set, un lugar que solía vibrar con la energía del merengue y la alegría, se convirtió en un escenario de tragedia la noche del martes 8 de abril, cuando el techo del local se derrumbó, cobrando la vida de al menos 218 personas. Entre las víctimas se encontraba el reconocido merenguero Rubby Pérez, “La voz más alta del merengue”, quien se encontraba en el escenario en el momento del accidente.
La tragedia, que ha conmocionado a la nación dominicana, ha dejado un profundo dolor en la comunidad y ha generado una ola de conmoción a nivel internacional. En medio del luto, surgen historias de supervivencia que nos recuerdan la fragilidad de la vida y la importancia de la esperanza.
Una de estas historias es la de Elianta Quintero, una periodista venezolana que se encontraba en la discoteca la noche del trágico accidente. Quintero, quien se encuentra física y emocionalmente conmocionada, ha compartido su testimonio de supervivencia, un relato que destaca la fuerza de la fe en momentos de crisis.
En una entrevista con su colega Eduardo Rodríguez en el programa “A Tiempo” de Unión Radio, Quintero describió con detalle el momento en que el techo de la discoteca se derrumbó. “Estaba cerca de la tarima, veo que un grupo de personas va hacia la puerta, volteo y sentí el ruido, el instinto natural fue correr, intentamos correr, pero no pudimos”, explicó.
Los escombros cayendo sobre la multitud crearon una atmósfera de pánico y desesperación. Quintero, quien confesó que sufre de claustrofobia, vivió uno de sus mayores miedos al quedar atrapada bajo las piedras. “Estar bajo los escombros es el miedo más grande que he tenido en mi vida”, afirmó con un tono de voz que refleja la pesadilla que tuvo que enfrentar.
Sin embargo, en medio de la oscuridad y el desasosiego, Quintero encontró refugio en su fe. “Me puse en manos de Dios y La Chinita”, dijo con un tono de voz sereno y a la vez lleno de emoción. La oración se convirtió en un ancla de esperanza para la periodista, ayudándola a mantener la calma y la esperanza de salirse con vida. “Comencé a orar, a respirar en calma, a pesar de la situación yo sabía que Dios estaba conmigo”, reveló.
La proximidad a una de las salidas de emergencia de la discoteca fue un factor clave en la supervivencia de Quintero. Ella fue una de las primeras en ser rescatada, aunque la espera para que sacaran a su primo, quien también estaba atrapado, fue de hora y media.
Al relatar la experiencia, Quintero describió cómo la presión de los pies de los socorristas y los gritos de auxilio de quienes estaban atrapados creaban una atmósfera de terror incluso para quienes ya habían sido rescatados. “Yo creo haber estado bajo las piedras como 40 minutos, cuando me quitaron las piedras de la cara pude ver a cuatro personas de las que estaban conmigo”, afirmó.
Aunque la experiencia fue dolorosa y traumática, Quintero se encuentra agradecida por haber sobrevivido. “Estoy bien, pero hay muchas personas que perdieron a sus familiares, es una tragedia colectiva latinoamericana”, expresó.
Su testimonio nos recuerda que la vida es frágil y que la esperanza y la fe pueden ser un bálsamo para el alma en los momentos más difíciles.
La tragedia en la discoteca Jet Set ha dejado una huella profunda en República Dominicana, y su eco se sentirá por mucho tiempo. La historia de Elianta Quintero nos recuerda que la vida es un regalo precioso y que la esperanza, incluso en los momentos más oscuros, puede ser un faro que nos guíe hacia la recuperación.
