"Inocentes y Deportados": Familias claman por la liberación de cuatro marabinos en El Salvador
Maracaibo, Venezuela - La desesperación se apodera del barrio Los Pescadores de la parroquia Coquivacoa en Maracaibo. Familiares, amigos y vecinos claman por la liberación de cuatro marabinos que fueron deportados a El Salvador acusados de pertenecer al Tren de Aragua, una banda criminal. La realidad, según sus allegados, es bien distinta: son padres de familia, trabajadores, dos incluso atletas, y se vieron obligados a emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro mejor.
Ringo Rincón, Andy Perozo, Mervin Yamarte y Eduard Hernández, cuatro nombres que se han convertido en símbolo de la injusticia. Nerio Enrique Rincón, hermano de Ringo, asegura que su familiar y sus amigos fueron víctimas de un engaño por parte de las autoridades estadounidenses. "Los hicieron firmar un documento bajo la falsa promesa de que los devolverían a Venezuela, cuando en realidad los enviaron a El Salvador", denuncia.
Las historias de cada uno se entrelazan: Mervin Yamarte, trabajador en una fábrica de cachapas, había emigrado en noviembre de 2023. Su madre, Mercedes Yamarte, recuerda la última videollamada con su hijo, en la que lo vio desesperado. "Todos pensábamos que lo traerían para acá, lo estábamos esperando. Para nuestra sorpresa, lo reconocimos en un video publicado por Telemundo tras la deportación de venezolanos desde Estados hacia El Salvador", dice con voz quebrada.
El caso de Ringo Rincón ilustra la arbitrariedad de la situación: "Mi marido llegó a casa y se encontró con un allanamiento. Sin mediar palabras, los policías se lo llevaron detenido, solo por estar tatuado", cuenta Roslianny Camacho, su esposa.
Yarelis Herrera, madre de Eduard Hernández, también relata cómo su hijo le había comunicado la deportación, creyendo que lo enviarían a Venezuela. "Tanto él como yo pensamos que sería trasladado a Venezuela. Eduard no tenía mucho tiempo en Estados Unidos, entró el 29 de noviembre de 2024 con cita y tenía corte para el 2027", explica.
Las familias presentan un frente común: Scarlet Yamarte, tía de Mervin, afirma que los cuatro son trabajadores, dos de ellos deportistas. "Las camisetas que llevamos puestas son de mi sobrino Mervin Yamarte, este es el número 99 que tiene tatuado en su brazo y Eduard Hernández, tanto ellos como Andy Perozo y Ringo Rincón son padres de familia, muchachos buenos y queridos por la comunidad, nacidos y criados en este barrio. Les pedimos que, por favor, nos los devuelvan a nuestra patria, Venezuela", suplica.
Los familiares aseguran que ninguno de los cuatro tiene antecedentes penales y exigen a las autoridades estadounidenses y salvadoreñas que investiguen y los devuelvan a sus hogares.
En medio del dolor y la incertidumbre, las familias de estos cuatro marabinos, víctimas de un sistema que parece ensañarse con los venezolanos, se aferran a la esperanza de que la verdad prevalece y que la justicia finalmente se hará.
