Un Crimen Sin Nombre: Cuerpo de Venezolana Asesinada en República Dominicana Permanece Sin Reclamar
Santiago de los Caballeros, República Dominicana, 23 de marzo de 2025. La tragedia se ha cernido sobre la comunidad venezolana en República Dominicana, con el asesinato de María Isamar Villasmil Atencio, originaria del estado Zulia, en un tiroteo en la zona de Barranca, en el municipio de Sabana Iglesia, provincia de Santiago.
El sábado 22 de marzo, Villasmil Atencio, quien conducía un Mercedes Benz modelo E300, fue atacada a tiros por un grupo de asaltantes que le dispararon en repetidas ocasiones. Su acompañante, Denny José Caraballo Calderón, resultó herido en el tiroteo y fue arrestado por las autoridades dominicanas en febrero por posesión ilegal de armas de fuego.
El dolor por la muerte de Villasmil Atencio se ha visto agravado por el hecho de que su cuerpo permanece sin reclamar en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) en Santiago. A pesar de que su identidad ha sido confirmada y su cuerpo ha sido examinado, ningún familiar se ha presentado para reclamar sus restos.
La situación refleja la difícil realidad que enfrentan los migrantes venezolanos en el país, quienes a menudo se encuentran desamparados sin redes de apoyo local y vulnerables a la violencia y la explotación.
El caso ha suscitado una profunda conmoción entre la comunidad venezolana en República Dominicana, quienes exigen justicia y que se investigue a fondo el crimen. Las autoridades dominicanas han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del tiroteo.
"Es una tragedia que nos duele a todos", dijo una miembro de la comunidad venezolana en Santiago. "Esperamos que las autoridades encuentren a los responsables y que se haga justicia por María Isamar".
El caso de Villasmil Atencio sirve como un sombrío recordatorio de las dificultades que enfrentan los migrantes venezolanos en su búsqueda de una nueva vida lejos de la crisis en su país. La falta de apoyo y la vulnerabilidad a la que se enfrentan aumentan el riesgo de que se conviertan en víctimas de la violencia y la impunidad. La comunidad internacional debe redoblar esfuerzos para garantizar la protección de los derechos humanos de los migrantes venezolanos y para brindarles el apoyo necesario para superar las dificultades que enfrentan.
