El Salvador: Protestas exigiendo la liberación de venezolanos y justicia para Romero
San Salvador, El Salvador - Cientos de manifestantes se congregaron este lunes en las calles de San Salvador, exigiendo la liberación de 238 venezolanos detenidos en El Salvador tras ser deportados de Estados Unidos. La marcha, organizada en memoria del asesinado arzobispo Óscar Arnulfo Romero, se convirtió en un grito de protesta contra la política migratoria del gobierno de Nayib Bukele y la creciente represión social.
La atmósfera en la marcha fue tensa, pero con un marcado sentido de urgencia. Los manifestantes, muchos de ellos con la cara cubierta para evitar la identificación, portaban pancartas con mensajes contundentes: "Libertad a los migrantes venezolanos secuestrados en El Salvador", "Bukele, no hay minería responsable" y "Justicia para nuestro santo". La presencia de policías antimotines en las calles generó un ambiente de tensión constante, pero no se registraron incidentes violentos.
El gobierno de Bukele, en colaboración con el presidente estadounidense Donald Trump, había presentado a los venezolanos deportados como miembros de la banda criminal Tren de Aragua, argumentando que representaban una amenaza para la seguridad nacional. Sin embargo, las familias de los detenidos en Venezuela afirmaron que se trataba de migrantes que buscaban mejores oportunidades de vida, sin vínculos con la organización criminal.
“Bukele ya viola los derechos humanos de miles de salvadoreños con el régimen de excepción [que da sustento legal a su guerra contra las pandillas] y ahora se presta a violar derechos de esta gente de Venezuela a la que no le han comprobado delitos”, declaró el manifestante Antonio Medrano, de 47 años, con voz firme y llena de indignación.
Además de la liberación de los migrantes venezolanos, los manifestantes también exigieron la derogación de una ley aprobada en diciembre, bajo impulso del presidente Bukele, que reintroduce la minería metálica en El Salvador. Esta ley, que revoca la prohibición impuesta en 2017, ha generado gran controversia y fuertes protestas de grupos ecologistas que denuncian el impacto negativo que tendrá la minería en el medio ambiente.
"El agua es vida, la minería no", coreaban los manifestantes, agitando pancartas que reflejaban su preocupación por la protección de los recursos naturales.
La marcha también se convirtió en un recordatorio del legado del arzobispo Romero, asesinado por un francotirador de extrema derecha el 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla de un hospital en San Salvador. Romero fue un símbolo de la lucha por los derechos humanos durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992) y su muerte condujo a un periodo de violencia y represión.
La religiosa franciscana Sandra Ramírez, con la voz llena de emoción, señaló a la AFP que “lo correcto y justo” es “que la verdad prevalezca y su muerte no quede sin resolver”.
El caso de Romero fue reabierto en marzo de 2017, tras la derogación de una amnistía para los crímenes de la guerra civil, gracias a los esfuerzos de la ONG Tutela Legal María Julia Hernández. Este lunes, la ONG presentó un escrito solicitando la agilización del proceso de investigación.
"Hay una falta de investigación y otras diligencias que son útiles en el caso", afirmó el abogado de la ONG, Alejandro Díaz, a periodistas.
La marcha de este lunes es una muestra de la creciente tensión social en El Salvador. La población se encuentra dividida entre aquellos que apoyan las políticas de Bukele y aquellos que las consideran autoritarias y violentas. La lucha por la justicia, los derechos humanos y la protección del medio ambiente sigue siendo una batalla constante.
